Bienvenida

Estimados alumnos:

Sean bienvenidos a este espacio destinado para el intercambio de información y opiniones, que nos lleven a reforzar el aprendizaje en la asignatura de Historia de México.

Saludos.
Profra. Consuelo Jiménez

viernes, 10 de diciembre de 2010

VINO EL REMOLINO Y NOS ALEVANTÓ

Está cifrada en el simbolismo del ferrocarril, el caballo y las comunicaciones, como detonadores de los dramas de la Revolución, cuyos relatos toman la forma de un viaje geográfico pero también un viaje interior que transforma a los personajes en su perspectiva individual y social.
Presenta una explicación del sentido  del movimiento, la movilidad y el desplazamiento social de la revolución mexicana capturada por el cine.  El objetivo central consiste en dar cuenta de la forma en que algunos elementos de gran carga simbólica (como los ferrocarriles, los caballos, los barcos, los  aeroplanos), se entreveran con otros conceptos  históricos y dramáticos asimilados y reinterpretados  por la cinematografía: el viaje interior de los  participantes en la gesta; la movilidad social que  supuso el ascenso de nuevos grupos y clases y la  mezcla entre ellos; el desplazamiento como estrategia militar y mediática; y finalmente la mutación de los ideales que se fueron desprendiendo  de una causa inicial (la no reelección) hacia rumbos y  alternativas históricas diversas e incluso  contradictorias.



Oscar López Matinés

Revolución mexicana


La revisión histórica oficial de la Revolución mexicana es una visión en blanco y negro de diversos caudillos que buscaban reparar las injusticias vividas o establecer una visión de estado y de país; así como de otros que pretendían salvaguardar sus intereses individuales o de clase; sin embargo, al revisarla de manera crítica, no es difícil darnos cuenta de que en los libros de texto, utilizados por muchos años, difícilmente se mencionan los errores de nuestros héroes ni los aciertos de los perdedores o villanos. ¿Cuántos de entre nosotros somos capaces de mencionar los deslices juaristas o los aciertos porfiristas?
Esa visión histórica resalta el papel de los caudillos; es necesario tolerar y disimular sus pocos o muchos excesos ya que son ellos quienes logran el triunfo o quienes encuentran la derrota. Criticarlos, acotarlos, no sólo es una deslealtad hacia el personaje, sino también un atentado contra el objetivo común: el espejismo de la justicia social y la igualdad, que hasta nuestros días aún no se vuelve una realidad.
Esta versión oficial, al distinguir sólo a los caudillos, también desdeña el papel que la sociedad –al menos una parte de ella- desempeñó en los albores del siglo XX. Un millón de muertos –el 10% de la población-, la mayoría víctimas civiles de la hambruna y la insalubridad no alcanzan una mención ni una explicación, con lo que el camino de las armas, la violencia no es reconocida en su total dimensión. Tampoco se señalan ni el catastrófico estado de la economía, del campo y de la industria en 1930, ni el desprestigio internacional que México había alcanzado.
En otras palabras, la visión idealizada y sectaria de la Revolución es una limitante para conocer y reconocer los errores y las desviaciones que dieron pie a la continua confrontación armada iniciada en 1910 y, además, van inculcando en cada uno de nosotros ideas y valores que, seguramente, podrían ser mejores.
Yeraldit Montiel Hernández


LA SOMBRA DEL CAUDILLO

Aborda a los caudillos que permitieron consagrar en el celuloide a Francisco I. Madero, Emiliano Zapata, Plutarco Elías Calles, la máxima estrella del cine de la Revolución, que ha sido encarnado por media centena de actores de distintas épocas y orígenes, desde el cine mudo hasta el contemporáneo, a cargo de figuras como Roul Walsh, Wallace Beery, Domingo Soler, Pedro Armendáriz, José Elías Moreno, Yul Brynner, Antonio Aguilar o Antonio Banderas.
En esta se exponen las diversas maneras  en que el cine documental y de ficción representó en distintas épocas a las principales personalidades involucradas en la gesta revolucionaria, y sus resultados políticos y sociales. Su principal  sustento en el tipo de cine histórico-biográfico (en su  mayoría apegado al modelo cronológico-positivista a  su vez tomado de la llamada “Historia de bronce”), que  ha representado a esas figuras y sus respectivos  movimientos.

 MONSERRAT EVELINE NOLASCO RAMÍREZ